CLARA Y SU SOMBRA Un cuento para explicar a niños de tres años el abuso sexual

Los expertos aconsejan hablar de este tema aún tabú abiertamente desde edades tempranas para hacer prevención

, Barcelona

14/02/2017 00:11 | Actualizado a 14/02/2017 07:19

El abuso sexual a niños pequeños es una realidad a menudo escondida en el marco del entorno familiar y que se alimenta de la indefensión del menor. Los psicólogos tratan a diario con este drama y aseguran que es en el ámbito más directo del pequeño dónde se producen la inmensa mayoría de agresiones y que éstas suceden a edades muy tempranas. La psicóloga Elisenda Pascual se topó en 2012 de bruces con esta realidad: una niña de tan solo tres años y medio decidió sincerarse con ella y explicarle la traumática situación que estaba viviendo. Este fue el punto de partida de Clara y su sombra (Uranito), un cuento para niños de a partir de tres años cuya protagonista es una niña a la que no le gusta que su sombra le toque. Romper el tabú que aún hoy existe sobre el tema y dar herramientas para la detección de posibles casos de abuso, son los objetivos del proyecto, que contiene también una guía pedagógica.

A raíz de la confesión de la niña, Pascual, que lleva más de una década trabajando en el campo educativo especialmente en el ámbito infantil y familiar, empezó a indagar sobre el abuso infantil y se dio cuenta del “ocultismo” que rodea a un tema que es “tabú”, explica a LaVanguardia. Para esta experta, las estadísticas de abuso sexual a menores “ponen la piel de gallina”. Y los especialistas advierten que la gran mayoría de casos (cerca del 85% de ellos) se dan en el ámbito familiar, algo que facilita que los delitos queden escondidos por mucho tiempo, si es que llegan a ver la luz. Con el consiguiente trauma que eso supone para el menor que lo sufre.

Ilustración del libro Clara y su sombra
Ilustración del libro Clara y su sombra (Mercè Serra Valls)

¿Apto para todos los públicos?

Una “sombra” que sigue a todos lados a Clara y que la “toca”. Este es el argumento de un cuento que, para su autora, tiene dos utilidades: prevención y también detección temprana de abusos sexuales infantiles. A pesar del tema y de lo que se explica, Pascual considera que es un libro apto para cualquier niño de más de tres años y que debería “estar en todas las escuelas”. La autora defiende que se debe hablar con los niños del abuso sexual “igual que hablamos con ellos de los celos de los hermanos” y asegura que “también hay que explicarles que a veces hay adultos que quieren tocar tu cuerpo”.

“A Clara no le gusta como él la toca. No es como cuando juega con sus amigos y amigas a tocarse”

FRAGMENTO DEL LIBRO ‘CLARA Y SU SOMBRA’ (URANITO) DE ELISENDA PASCUAL

Todos los expertos consultados por este medio comparten la idoneidad de tratar este delicado tema desde edades tempranas. “Hay que informar a los niños porque algunos son abusados con tres años o menos”, asegura Margarita García Marques, psicóloga especialista en abusos y fundadora de AspaSi (Asociación para la Sanación y la Prevención del Abuso Sexual Infantil). García Marques asegura que una parte importante de los pacientes que trata tienen menos de cinco años. “Si conocen el tema es más fácil que los podamos proteger”, apunta.

Una opinión similar tiene la psicóloga clínica y psicoterapeuta Sara Rodríguez, que señala que “es importante poder hablar con naturalidad sobre el tema para que sepan que si alguien les toca de forma que no les gusta, le puedan decir que no”.

“En un porcentaje muy alto de casos la víctima quiere al abusador”

MARGARITA GARCÍA MARQUES

Psicóloga y fundadora de AspaSi

Tratar el tema a una edad temprana es clave, según los expertos precisamente porque generalmente los abusadores escogen víctimas de corta edad, “de menos de cinco años porque nadie los va a creer o posiblemente no van a hablar”, señala la fundadora de AspaSi.

¿Cómo hablar?

Hablar del tema de los abusos, sí. Pero hay que hacerlo con sumo tacto para no asustar, recomiendan los expertos. Usar cuentos como la historia de Clara o emplear muñecos son algunas de las técnicas más eficaces para abordar el tema con los menores y “afrontar la situación”, apunta Rodríguez. La idea es que el posible niño abusado se pueda “expresar”.

También es importante “no traumatizar ni decirle que lo que le sucede no es normal, porque sí lo es”, recalca Margarita García Marques. Esta experta, igual que la autora del cuento, considera que el tema del abuso sexual debe estar muy presente en las escuelas. Desde AspaSi, sin ir más lejos, hace una década que se dedican a ir por los colegios haciendo talleres de prevención.

Secretos y sombras

La cercanía con el agresor provoca que a la víctima le cueste asumir la situación. “Muchos te dicen, cómo va a ser malo si me lo hace mi papá o mi abuelo”, señalan desde AspaSi. Así, prosigue García Marques, muchos no cuentan lo que les sucede porque no quieren que su padre se vaya de casa.

“En un porcentaje muy alto de casos la víctima quiere al abusador”, señala la experta. Y la no existencia de rechazo puede dificultar la tarea desde el punto de vista judicial, concluyen desde AspaSi.

Los expertos señalan que hay que saber diferenciar entre los juegos sexuales y la exploración del cuerpo con el abuso. Así, como norma general, se puede considerar abuso cuando hay una diferencia de edad mayor a cinco años entre abusado y abusador.

El abuso a menores es un problema que a menudo queda en el ámbito familiar

El abuso a menores es un problema que a menudo queda en el ámbito familiar (nixki / Getty)

Niñas abusadas por el padre o el abuelo

Desde AspaSi aseguran que la mayoría de menores con los que trabajan han sido abusados por el padre o el abuelo. Muchas de ellas son niñas y menores de cinco años.

La importancia de la prevención y en la detección radica en la necesidad de evitar secuelas graves, de lo contrario “cuando son mayores se sienten objetos sexuales, se sienten culpables y esa culpabilidad no les deja florecer”, señal García Marques. Y ese sentimiento de culpa provoca miedo a tener éxito y que “no terminen de dar todo lo que pueden dar de si”, prosigue la psicóloga.

Señales de alerta ante el abuso

Elisenda Pascual, autora del cuento, reconoce que no es fácil que un niño explique que está viviendo una situación de abuso, pero que en un contexto de confianza se puede lograr. Además, también existen “comportamientos” que pueden hacer pensar a padres, profesores o tutores que algo sucede como una bajada del rendimiento escolar o que el niño tenga problemas para dormir.

Pesadillas. Las angustias y pesadillas nocturnas puede ser un indicio de que algo está pasando. En los casos en los que ha habido penetración pueden soñar con que les quieren clavar un palo o que una serpiente se les quiere meter por el cuerpo, apuntan desde AspaSi.

No quedarse a solas. Que un niño esté retraído o que no quiera quedarse a solas con determinadas personas también puede ser una señal de alarma, apunta Sara Rodríguez. En algunos casos los niños no se quieren dejar tocar o se asustan.

Comportamiento. Generalmente las niñas se vuelven más introvertidas y los niños más agresivos. Una mayor ansiedad también debe ser vigilada. También puede haber una obsesión por lavarse.

La comida. Si ha habido penetración o eyaculación nos podemos fijar en algunos aspectos relacionados con la comida como que no quieran comer alimentos como salchichas, yogur o mayonesa, detalla Margarita García Marques.

¿Qué hacer en caso de sospecha?

Ante estos síntomas o sospechamos que algún menor de nuestro entorno puede estar sufriendo algún tipo de abuso los especialistas recomiendan acudir con urgencia a un profesional. En algunos casos la consulta puede servir para aclarar falsas alarmas.

La autora del cuento explica que muchos de los casos que le llegan a la consulta son mujeres adultas que no han superado el trauma. Y con ellas asegura que también usa el cuento porque “es la niña la que ha sufrido el abuso”. Al cuento lo acompaña un manual pedagógico con indicadores sobre cómo detectar el abuso, pero la autora recuerda que este debe ser usado por profesionales expertos.

A pesar de la dureza de la situación, la psicóloga Sara González insiste en dar el menaje que para estos niños “hay salida y quedan limpios”.

Palabras como ‘sombra’, ‘tesoro’ o ‘secreto’ son términos clave

Fuente:http://www.tdahytu.es/tdah-y-asperger/

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10 claves sencillas para desenganchar a un niño pequeño del móvil o tablet

Existen  numerosos estudios, contenidos en artículos como éste que difundimos. Advirtiéndonos los peligros de desarrollar una adicción en los niños pequeños que usan celulares, tablets o smartphones; y como éstos pueden interferir el normal desarrollo de las funciones ejecutivas como la atención, concentración o el autocontrol, especialmente durante los primeros años de vida

Las nuevas tecnologías pueden ser una gran ayuda para muchas personas. En mi trabajo como neuropsicólogo utilizo distintos programas para mejorar la memoria de pacientes con amnesia, dar voz a pacientes que no pueden hablar o registrar la frecuencia y duración de crisis epilépticas.

Sin embargo, también sabemos que estos dispositivos pueden interferir en el desarrollo normal de funciones como la atención, la concentración o el autocontrol y que la mayoría de los expertos desaconsejan su uso, especialmente durante los primeros años de vida. Otro aspecto que preocupa a muchos expertos respecto al uso de tablets y smartphones por parte de niños pequeños es que hay distintos estudios que demuestran que pueden ser adictivos. En los adultos este efecto está demostrado, y, aunque no se sabe con exactitud qué efecto pueden tener en los niños pequeños, sospechamos que el impacto puede ser mayor todavía ya que su cerebro se está desarrollando.  Si tus hijos pequeños utilizan estos dispositivos es posible que hayas notado cómo demandan el teléfono a todas horas, se enfadan si no se los dejas o que pierden el control cuando pedimos que nos los devuelvan.  Puede que tu hijo vea el teléfono o juegue con él 5-15 minutos al día y no se enfada cuando se lo pides o no lo demanda en distintos momentos y contextos del día. Si es así posiblemente este post no os haga ninguna falta porque parece que, tanto el niño, como tú lo lleváis bien. Pero si alguna vez te has planteado cómo puedes ayudar a tu hijo a “desengancharse” de estos dispositivos aquí tienes 10 claves o pasos que pueden ayudaros.

Un primer impulso puede llevarte a pensar que lo más sencillo es cortar por lo sano, quitar el móvil al niño y prohibirle que lo vuelva a utilizar. A efectos prácticos puede ser efectivo, pero realmente el niño no va a entender tu brusquedad (¿por qué ayer podía jugar al móvil de mamá tanto como quería, hoy ya no es algo bueno?) y va a experimentar una especie de síndrome de abstinencia difícil de sobrellevar (tanto por el niño como por el resto de la familia). La verdad es que no hay manera de explicar a un niño pequeño que está enganchado al dispositivo la necesidad de cortar o limitar su uso y que el niño lo acepte de buena gana sin rabietas ni enfados, por lo que el principal objetivo será hacerle la situación algo más llevadera.

1. Explica al niño lo que va a suceder. No hace falta ponerse tremendista y utilizar frases como “Nunca jamás” o “No vas a volver a..” Simplemente podemos decir a nuestro hijo que vamos a utilizar menos el teléfono o que ya no va a poder jugar con el móvil de papá o mamá.

2. Elegir un día propicio. Normalmente los niños tienen por costumbre jugar más a los dispositivos cuando estamos en casa. Para ayudar al niño a desengancharse será muy provechoso aprovechar días en los que podamos salir a la calle o estar en entornos distintos, por lo que es mejor comenzar a desenganchar al niño en una semana soleada en la que vamos a poder salir a la calle, en lugar de una semana lluviosa en la que lógicamente podemos pasar más horas metidos en casa.

3. Evitar el contexto. Ya que el entorno más habitual suele ser nuestra propia casa, es conveniente que en los días que hemos elegido para que el niño juegue menos con los dispositivos salgamos a la calle, estemos en casa de la abuela o incluso hagamos alguna excursión al campo. Las vacaciones, como las próximas de Semana Santa pueden ser también fechas propicias si vamos a viajar fuera de nuestra casa y además podemos disfrutar de más tiempo al aire libre. Si el niño está muy acostumbrado a comer o cenar en la cocina mirando el teléfono podemos trasladar la cena al salón porque así el niño aceptará mejor la falta de teléfono.

4. Evitar el estímulo. Al niño le va a resultar mucho más fácil estar tranquilo sin poner sus manos sobre una tablet o teléfono móvil si no lo ve. Es algo de sentido común, aunque algunos padres no lo tienen en cuenta. Así que durante unos días, lo más sensato puede ser no tener los móviles, tablets o consolas a la vista.

5. Solidaridad. Una de las razones por las que a muchos niños les cuesta desengancharse de los dispositivos suele ser que ven a sus padres utilizarlos. Si quieres ayudar al niño a sobrellevar el mono de no estar con el dispositivo, pocas cosas le pueden ayudar tanto como que dejes el teléfono en tu bolsillo en lugar de tenerlo todo el día en la mano y dediques más tiempo a jugar con él.

6. Cuando estemos en contexto ofrece alternativas incompatibles. Los ratos que el niño esté en casa y los momentos en los que el niño suele jugar con el dispositivo pueden ser los más complicados. En estos momentos algo que puede ayudar al niño es hacer cosas que son totalmente incompatibles con jugar al dispositivo. Cualquier actividad que tenga sus manos ocupadas, como dibujar, hacer plastilina o montar a caballito sobre los lomos de papá o mamá ayudarán. También cualquier actividad que sea difícil realizar mientras miras el móvil como pasear, subirse a un árbol o montar en su triciclo. Todas estas actividades “incompatibles” con el uso del teléfono ayudarán que sus ganas de jugar con el móvil simplemente no ocupen su cabeza. Si el contexto es la hora de la cena, podemos reemplazar el teléfono por juegos como el veo, veo, o cantar canciones. También podemos leerle un cuento, porque aunque en el fondo también estamos jugando a la distracción…la transición será más llevadera y los libros resultan más beneficiosos para los niños porque ayudan a enriquecer el vocabulario y la capacidad de lectoescritura.

Fuente:http://www.tdahytu.es/tdah-y-asperger/

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TDAH y Asperger

La creciente frecuencia del TDAH “Trastorno por Déficit de Atención “con y sin hiperactividad viene siendo asociado al Síndrome Asperger y otros trastornos del desarrollo.

Es que importante que tanto padres, educadores, neurólogos, psiquiatras y psicólogos podamos tener en cuenta la información contenida en el presente artículo; en búsqueda de una detección temprana y adecuado apoyo para la normalización de sus de sus dificultades.

TDAH y el Asperger aparecen juntos con frecuencia, pudiendo dificultar el diagnóstico y desorientar a las familias y profesionales.

Aún recuerdo la primera vez que leí sobre el Síndrome de Asperger. Estaba estudiando el primer curso de la carrera de medicina y llegó a mis manos un folleto sobre una charla informativa dedicada al Asperger. La verdad es que como no lo conocía y el nombre me pareció curioso, leí el folleto.

En el folleto se describía como un trastorno en el que aparece un lenguaje adelantado para la edad, importantes dificultades en la comunicación y relación social, y finalmente un patrón de conducta excesivamente estereotipado y/o inflexible a veces asociado a un nivel intelectual alto o importante conocimiento sobre temas de su interés. La verdad es que me vinieron muchas personas a la cabeza que podían encajar en esa definición.

Con los años, el destino hizo que me especializara en Neurología Pediátrica y de hecho, hoy en día trato a varios pacientes con Síndrome de Asperger. Evidentemente, dada la elevada frecuencia del TDAH así como la frecuente asociación de ambos, no es para nada raro encontrarse en la consulta chicos con TDAH y Asperger.

¿Cómo detectar los síntomas asociados en el TDAH y el Asperger?

Cuando conoces a alguien con Síndrome de Asperger es difícil obviar los síntomas, o la peculiar forma de comportarse que tienen. De hecho, incluso cuando se asocia al TDAH, el Asperger suele ser lo más evidente desde los primeros años.

Tengo en mente varios episodios curiosos ocurridos en la consulta con chicos. Uno de ellos, con menos de dos años, al llamarlo dentro de la consulta entró corriendo, se subió sólo a la camilla, se puso de pie, se quitó la camisa que llevaba y poniendo postura de musculación soltó: “Doctor, mira que fuerte estoy”. Acto seguido entró la madre en la consulta con cara de circunstancias y al mirarla se encogió de hombros y dijo elocuentemente: “El padre es Asperger”, a lo que yo le contesté: “Y el hijo también”.

Otro ejemplo ilustrativo que os podrá resultar claro aparece en la televisión. Soy un gran aficionado a algunas series de televisión como “Big Bang Theory”. Si la habéis visto en alguna ocasión, os habrá resultado curioso el comportamiento de uno de sus protagonistas, Sheldon Cooper. Tiene un nivel intelectual muy alto pero tiene una serie de manías, rutinas y costumbres absolutamente cuadriculadas e inflexibles (dónde se sienta, lo que come y a qué hora come, la ropa que usa…). Además tiene importantes dificultades en las relaciones sociales porque entre otras cosas, no entiende el sarcasmo o los segundos sentidos de las frases. A pesar de todo ello, es un genio matemático.

¿Porqué se asocian TDAH y Asperger?

El TDAH y el Asperger se asocian por varios motivos. Por un lado, el componente genético es muy importante en ambos, de modo que en general hay una transmisión dentro de la familia y se van agrupando. Por otro lado la elevada frecuencia del TDAH hace que haya un factor “estar de asociación” con otros trastornos del desarrollo.

¿Cómo se manifiesta?

Muchas veces pueden parecer mal educados porque no saludan, no miran a la cara, no preguntan por sus problemas a los demás o parecen no expresar sentimientos o emociones. Probablemente, las personas con Asperger no puedan darse cuenta de que estás triste por tu expresión facial, necesitarán escucharte decirlo. Además, no asumirán la trascendencia si no se lo explicas. Les cuesta mucho ponerse en el lugar del otro y además son muy inflexibles en aspectos de la vida que para muchos de nosotros no son importantes. Recuerda a Sheldon Cooper. Esto puede hacernos perder la paciencia si no entendemos bien los motivos.

¿Cuáles son los puntos positivos?

En general son personas muy interesantes, inteligentes, cariñosas, creativas y trabajadoras. Pueden resultar complicados en ocasiones pero en general son entrañables. Hay que intentar potenciar todos estos aspectos y ayudarles a aumentar su comunicación social.

¿Cómo podemos ayudarles?

La mejor manera que tenemos de ayudarles es comprenderles. El TDAH y el Asperger pueden tener mucho potencial. Los amigos de Sheldon Cooper le conocen bien y saben sus características, preferencias… a veces le dan la razón, a veces le siguen la corriente y a veces le explican con claridad los límites razonables de algunas situaciones sociales.

Si conocemos bien cuáles son los puntos débiles y los puntos fuertes de estos chicos podremos ayudarles a sobrellevarlos, entrenarlos o aprender estrategias para convivir con ellos. A pesar de tener un carácter peculiar, tienen sentimientos como todos y no se sienten a gusto siendo conscientes de que son “diferentes” y los demás no les entienden. No hay que olvidar que son listos, y en ocasiones, muchas ocasiones, asocian altas capacidades intelectuales.

¿El tratamiento para el TDAH puede ayudar al Asperger?

Claro que sí. El TDAH y el Asperger tienen buena evolución. Ya hemos dicho antes que son personas considerablemente inteligentes. Si tienen un problema de TDAH asociado, el tratamiento puede permitirles rendir de forma mucho más eficiente. Mejorar su atención, focalizarla, asimilar mejor los datos y los entornos sociales, disminuir su inquietud y nerviosismo… Independientemente de ello, es recomendable trabajar de forma específica las relaciones sociales y la gestión de las emociones para que aprendan a tener comportamientos adaptados al entorno social en el que se manejan.

¿Qué podemos esperar en el futuro del TDAH y el Asperger?

La expectativa de futuro de las personas en las que se asocia el TDAH y el Asperger debe ser conseguir la inclusión completa y absolutamente normal dentro de la sociedad. Es verdad que pueden tener sus dificultades, a veces importantes, pero si trabajamos por una detección precoz y una intervención temprana, conseguiremos una normalización de sus dificultades. Para ello, tanto padres, como educadores y profesionales sanitarios debemos poner nuestro granito de arena.

 Fuente: http://www.tdahytu.es/tdah-y-asperger/
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